Trastorno del sueño

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Se debe recoger el historial de sueño de las personas con EP para documentar el trastorno del sueño.

Se recomienda una buena higiene del sueño a las personas con EP y cualquier trastorno del sueño, lo que incluye:

  • Evitar la ingesta de estimulantes por la tarde (p.e. café, té,…), así como las cenas copiosas o con excesos de grasa.
  • Establecer un patrón regular de sueño, es decir irnos a la cama más o menos a la misma hora, no es aconsejable que esta sea muy temprana ni muy tarde (p.e. entre las 10 y las 12)
  • Entorno y temperatura del dormitorio confortable. Evitar distracciones al descanso en el dormitorio como televisores, radios, luces, móviles, ordenadores, etc
  • Proveer los productos asistenciales, como elevadores de la cama para ayudar a moverse y girarse, ayudando a que las personas estén más cómodas. No debemos olvidar la ropa que usamos para dormir esta debe ser cómoda y adecuada a la temperatura del cuarto. Es preferible calentar la cama que ponerse excesiva carga de ropa. Recordar que los pijamas de raso nos van a facilitar el movernos en la cama
  • Restricción de las siestas durante el día, se recomienda un descanso no superior a 15 minutos pero es totalmente desaconsejable una siesta en cama que supere este tiempo.
  • Recomendar hacer ejercicio regular y adecuado para inducir mejor el sueño. Lo ideal sería un paseo de unos 30 minutos entre la cena y el momento de irse a la cama, suponiendo un doble beneficio: por un lado aumentamos el riego sanguíneo sobre todo en MMII y por otro lado fomentamos la relajación y cansancio en busca de un sueño reparador.
  • La elección de la ropa de cama también es importante para facilitar el sueño. Por ejemplo utilizando una sábana de raso para facilitar girarse en la cama.
  • Una revisión de toda la medicación y evitar los fármacos que afecten el sueño o la alerta, o que puedan interactuar con otra medicación (p.e. selegilina, antihistamínicos, antagonistas H2, antipsicóticos y sedantes). Sobre todo en el caso de aparición repentina de sueño diurno o insomnio, el especialista debe ser consultado para facilitar esta consulta y posterior ajuste de medicación sería importante llevar un diario de medicaciones para saber si algún fármaco ha intervenido en este cambio en nuestro sueño.
  • En el caso de poliuria nocturna se recomienda en uso de contenedores de orina para evitar levantarse demasiadas veces reduciendo así el riesgo de caídas nocturnas (colectores masculinos, compresas o pañales, etc)
  • El poner una alarma para la primera toma de medicación de la mañana va a evitar que nos despertemos varias veces en la noche para consultar el reloj, así como posibles confusiones ya que muchas veces no estamos completamente despierto y nos equivocamos en la hora o no recordamos si hemos tomado o no la medicación